Piloto cristiano salvó del tsunami a sus 140 pasajeros al ‘oir la voz de Dios’

Hace pocos días Indonesia elevó su número de víctimas a 2.010 fallecidos como resultado del Terremoto de 7.5 grados y posterior tsunami, acaecido el 28 de septiembre. Estimando que aún unas 5.000 personas se encuentren bajo los escombros y el barro.
La mayoría de los fallecidos, 1.601, tuvieron lugar en Palu, capital de la provincia de Célebes Cental, que fue la zona más afectada.
En medio de la tragedia se conoció la historia del piloto cristiano Ricosseta Mafella, de la aerolínea local Batick, que logró salvar la vida de sus 140 pasajeros.
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El relato del piloto se ha conocido gracias a su testimonio durante un culto de su Iglesia en Yakarta, Duta Injil BIP, el pasado domingo 30 de septiembre. Ricosseta es un fiel creyente comprometido.
El suyo fue el último avión que despegó, y al poco de alzarse en el aire con su Airbus A320, el tsunami devastó el aeropuerto derribando la torre de control.

LA VOZ DE DIOS
Mafella explicó que ese día su rutina de vuelo se acompañó de una gran inquietud mientras volaba de Ujung Pandang a Palu. Mientras pilotaba oraba y cantaba himnos cristianos de forma casi continua buscando a Dios para tranquilizarse de aquella sensación.
Pero tras aterrizar en Palu, esperando salir de nuevo en el viaje de vuelta, explica, “sentí la urgencia de despegar de inmediato, una voz en mi corazón me decía que lo hiciera rápido”.
Ordenó a la tripulación que regresasen al avión sin demora y llamaran a los pasajeros que estaban a la espera del vuelo en el aeropuerto de Palu
Así, el capitán Mafella pudo despegar tres minutos antes de su hora de salida oficial. Dice que nada más recibir la luz verde de la Torre de Control realizó el despegue más veloz que ha hecho como piloto.
Luego miró hacia abajo y quedó impresionado. “El mar en la costa estaba formando un agujero muy grande a través del cual se podían ver el suelo del fondo marino. Vi círculos cada vez más grandes. Era todo muy extraño. Si hubiéramos tardado 30 segundos más no podría haber despegado”.
Cuando el avión llegó a Ujung Pandang, se le comunicó la impactante noticia de que lo que había ocurrido tras el terremoto y tsunami en Palu.
“Es importante que escuchemos la voz de Dios, y pase lo que pase, debemos estar tranquilos, sin pánico, para que podamos escuchar claramente lo que Dios nos dice a través del Espíritu Santo”, reflexiona el piloto en su testimonio.
Fuente: evangelicodigital.com

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